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| El masaje perineal: ¿es efectivo para prevenir los traumatismos perineales? |
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Jesús Sanz Podemos definir el traumatismo perineal como cualquier daño que sucede en los genitales durante el parto, ya sea espontáneamente o causado por una episiotomia2. Tanto la episiotomía como el desgarro (este en menor medida) supone una fuente de dolor y molestias a la mujer, que interfiere en su papel de madre, e incluso afecta a su futura vida sexual3,4 Hoy día se recomienda seguir una política restrictiva en el uso rutinario de la episiotomía. Existen una serie de factores asociados al traumatismo perineal, como son la paridad, el tamaño del bebé, las presentaciones anómalas del bebé, la preferencias clínicas de quien asiste el parto, los partos instrumentales (se produce una menor incidencia en las ventosas que en los fórceps1), la edad, las condiciones de los tejidos de la mujer, su estado nutricional y su etnia5,6,7. Existen una serie de recomendaciones y medidas para prevenir y evitar el traumatismo perineal, como es la posición para el parto, la protección del perine, los ejercicios de kegel, libertad de pujo, dispositivos diseñados para trabajar el perine durante el embarazo (EPI-NO®), tener paciencia. Una de estas recomendaciones es el Masaje Perineal. Los primeros trabajos aleatorios controlados (Randomized Control Trial - RCT) fueron publicados por Avery MD et al 8,9, y muestran un claro beneficio del masaje perineal pero no los podemos tener en cuenta pues sufrieron fallos en su análisis (en el primero se excluyeron un gran numero de mujeres) y en su enmascaramiento en los grupos ( las mujeres eligieron en que grupo participarían). En 1996 Shipman et al10, presento un RCT muy amplio sobre el masaje perineal. Este estudio tiene una peculiaridad importante a la hora de valorar los resultados, y es que todas las mujeres (tanto el grupo experimental como el de control) realizaban ejercicios del suelo pélvico todos los días. Presenta la desventaja de no tener un grupo de control donde no se realizara ni el masaje ni los ejercicios. A pesar de ello este trabajo resulta muy importante. Involucro a 682 mujeres nulíparas divididas en dos grupos. Las mujeres tenían entre 32 – 34 semanas al inicio del estudio y el grupo experimental realizo el masaje perineal entre 3 – 4 veces por semana durante 4 minutos. El más reciente es el realizado por Davidson K et al11. Se trata de un estudio descriptivo retrospectivo, con todas las limitaciones que esto supone. Incluyo a 307 multíparas y 61 primíparas. Investigaron la asociación de 13 variables en cuanto a la incidencia de desgarros perineales. Encontraron 5 variables que tenían una clara relación con el grado del desgarro: paridad, edad materna, masaje perineal, posición materna durante el parto y la duración del periodo expulsivo. Se descubrió que al controlar la paridad, solamente dos factores totalmente independientes, influían sobre el grado del desgarro, la paridad y el masaje perineal durante el embarazo. El último estudio de este grupo y también el de mayor peso, debido al elevado número de mujeres que participaron, es el realizado por Labrecque M et al12. Otro tabajo de estos mismos autores13, estudiaba los síntomas perineales a los 3 meses en dos grupos, uno con masaje y otro si él. Llegaron a la conclusión que el masaje perineal no protegía el suelo pélvico de una forma efectiva, encontrándose valores similares en la frecuencia de la dispauremia, incontinencia urinaria o fecal. El último trabajo presentado por esto autores en Mayo14 de este mismo años valora la visión que tiene la mujer de la practica del masaje perineal. Las mujeres refieren pequeñas molestias y problemas con la técnica durante la primera semana que desaparece a las pocas semanas. Valoran positivamente el masaje perineal como parte de su preparación al parto. La participación de la pareja se considera una experiencia positiva, sobre todo cuando hay una fuerte involucración. Por otro lado el 80% de las mujeres de los grupos experimentales ponían de manifiesto su intención de volver a utilizar el masaje perineal en su próximo embarazo y cerca del 90% se lo recomendaría a otra mujer embarazada. Los autores llegan a la conclusión que el masaje perineal es visto por la mujer como positivo. MASAJE PERINEAL DURANTE EL PARTO El estudio comprende dos partes, en una primera fase se valoran las tasas de perine intactos, episiotomías y desgarros de 1º, 2º, 3º y 4 grado. En la segunda fase se valora el dolor perineal a los 3 y 10 días; dispauremia, incontinencia urinaria y fecal, y el inicio de las relaciones sexuales a los tres meses. 1 Kettle C. Perineal Tears. London: Nursing Times Books, 1999 2 Kettle C. Perineal care. Clin Evid 1999; 2: 522-532. 3 Klein MC, Gauthier RJ, Robbins JM, et al. Relationship of episiotomy to perineal trauma and morbidity, sexual function and pelvic floor relaxation. Am J Obstet Gynaecol 1994; 171: 591-598. 4 Signorello LB, HarlowBL, Chekos AK, et al. Postpartum sexual functioning and its relationship to perineal trauma: a retrospective cohort study of primiparous women. American Journal of Obstetrics and Gynecology April 2001; vol 184, nº5, 881-890. 5 Carroli G, Belizan J, Stamp G. Episiotomy for vaginal birth (Cochrane Review). In: The Cochrane Library. Cochrane Collaboration, Issue 2, Oxford: Update Software. 2001. 6 Renfrew MJ, Hannah W, Albers L. Practices that minimize trauma to the genital tract in childbirth: a systematic review of the literature. Birth 1998; 25:143-160. 7 Klein MC, Janssen PA, MacWilliam L, Kaczorowski J, Johnson B. Determinants of vaginal-perineal integrity and pelvic floor functioning in childbirth. Am J Obstet Gynecol 1997; 176: 403-410. 8 Avery MD, Burket BA. Effect of perineal massage on the incidence of episiotomy and perineal laceration in a nurse-midwifery service. J Nurse Midwifery 1986;31:128-134. 9 Avery MD, Van Arsdale L. Prineal massage. Effect on the incidence of episiotomy and laceration in a nulliparous population. J Nurse Midwifery 1987; 32: 181-184. 10 Shipman MK, Boniface DR, Tefft ME, McCloghry F. Antenatal perineal massage and subsequent perineal outcomes: a randomised controlled trial. Br J Obstet Gynaecol 1997; 104:787-791. 11 Davidson K, Jacoby S, Brown MS. Prenatal perineal massage: preventing lacerations during delivery. Journal of Obstetric, Gynecologic and Neonatal Nursing (JOGNN) september/october 2000, vol 29, nº 5, 474-479. 12 Labrecque M, Eason E, Marcoux S, et al. Randomized controlled trial of prevention of perineal trauma by perineal massage during pregnancy. Am J Obstet Gynecol 1990; 180:593-600. 13 Labrecque M, Eason E, Marcoux S. Randomized trial of perineal massage during pregnancy: perineal sympton three months after delivery. Am J obstet Gynecol 2000 Jan; 182: 76-80. 14 Labrecque M, Eason E, Marcoux S. Women’s views on the practice of prenatal perineal massage. BJOG 2001 May; 108:499-504. 15 Stamp G, Kruzins G, Crowther C. Perineal massage in labour and prevention of perineal trauma: randomised controlled trial. BMJ 201 May; 322:1277-1280. 16 Johanson R Perineal massage for prevention of perineal trauma in childbirth. Lancet 2000; vol 355, nº 9200, 250-251. |
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